sábado, 3 de octubre de 2009

Nunca más por creencia.



"Descreer. Descreer. Eliminar el lastre de todas las creencias. Ése es el umbral del vacío, la puerta que conduce al interior que es centro y superficie.
No os convenceré. No es un combate la enseñanza. Han venido a combatir, pero he aquí que el enemigo les dice: "No creáis nada de lo que os he dicho, no creáis lo que os cuento." Ésta es la primara lección de la filosofía; también será la última.
Entre la primera y la última enseñaré lo que otros han pensado y han creído. Nadie puede entrar en el reino de la filosofía si no es sabiendo esta lección, la primera y la última. Ya no. Nunca más. Hemos creído demasiado. Hemos matado demasiado. Es hora de hacer limpieza. Que la nada espera a ser probada.
Y luego, desde la nada, todo. Todo ha de ser construido, por gusto o por utilidad, ya nunca más por creencia."

Chantal Maillard, La filosofía en los días críticos. Pre-Textos

viernes, 2 de octubre de 2009

Unexpected hatchling





ParamiPanda's: Halloween Egg Carton of Crochet Chicks Plus Monster

"This carton full of chicks (and one unexpected hatchling) contains 5 chicks each about 1.5" tall, and a sweet little monster. They are made with cotton yarn and fiberfill and have safety eyes, and even feet!
They are the perfect organizational play toy!
Even though all our products have safety eyes, and no other small parts, please use your own discretion when deciding whether or not this item is appropriate for your child."

Enjoy your Halloween


http://www.etsy.com/view_listing.php?listing_id=21933280&utm_source=etsy_finds&utm_medium=email&utm_campaign=etsy_finds_100209

jueves, 1 de octubre de 2009

Alone in the dark


Alone with the ceiling


Alone with the clouds


Alone whit the shadows


All really alone

Nicolas Glouny
http://ploop26.deviantart.com/

More and more art






lestoilesdaz/Aziliz
http://lestoilesdaz.deviantart.com/

New goth aestethics







Akumu Ink
http://www.etsy.com/shop.php?user_id=5692494

Ay, llega un momento, en la vida de cada uno, en el que se harta un poco de sí mismo, de sus manías, rituales las llama una gran amiga, con R mayúscula, de sus ideas fijas y fijistas, de la forma de distinguirse de los demás siendo uno con ellos. Me corté la melena al uno (lo juro, y era de las que podía meterse el pelo en los bolsillos), aparqué el luto riguroso en el que me camuflaba siendo muy diferente de los demás y cambié de perfume. Lo del negro fue lo más fácil, aparecieron las gothics lolitas, esa aberración, una reelaboración del gótico japonesa que han aceptado las occidentales para poder ir de chachas francesas cursis por la calle sin entender muy bien qué puñetas es una criada, y luego los emos, con lo que el negro había perdido todo su sentido, cualquiera lo llevaba por la calle, nunca les perdonaré la banalización del negro, porque sigue siendo mi color, aunque no sea un color, favorito. Sigue siendo el color. Además, ya estaba harta de las tiendas góticas, pequeñas, oscuras, mal surtidas y orgullosas de ello, del terciopelo barato y tan fino que es casi transparente, de las malas imitaciones del cuero, de que en toda la ropa, mal cortada y de mala calidad en general, haya cadenas, remaches y bordados dignos de las tiendas de los chinos sólo que diez veces más caros, del morado cutre, de que aparezcan, inexplicablemente, estampados de leopardo en telas brillantes, como de disfraz en algunas prendas, de los colmillos de pega, del olor de los bolsos de plástico con atúdes o vampiros mal dibujados, de ver a Jack Skellington y a su Sally en todas partes, en todas, de la pesada de Emily the Strange y todo lo que es y no es...
Yo llevaba prendas victorianas, sobrias, negras, de buena calidad, zapatos finos y elegantes de piel de verdad, mitones, crespón en el pelo, plata envejecida y piedras negras, jazmín y almizcle como perfume... Nunca me pinté telarañas en la cara ni fui enseñando la ropa interior, mucho menos el corsé, por favor. Y cuando me camuflaba, para ir a la universidad todo vale pero no en los primeros trabajos, la gente sólo podía intuir que me gustaba demasiado el negro y que era un poco distante, quizá lóbrega. Nunca hablé de música, libros o poesía con extraños, y aún y todo lo sabían. En fin, imagináos mi congoja cuando me preguntaron si era emo, si llevaba cofia por la calle, si arrastraba cadenas... Ya, ya, la gente es ignorante, pero me dolió, me dolió que me comparasen con las de los leotardos con rayas moradas con minifaldas que habían dejado de poder llamarse faldas, con las de los manguitos de lana deslichada y mal teñida, con los farsantes insufribles con de los emos, que ni sabén de dónde viene el término gótico. Así que lo dejé, como un mal vicio. Y me encanta mi ropa muggle, de verdad, bien cortada, de buena calidad, útil y sencilla, con estampados, dibujos o bordados sinceros y originales. Ya me pondré mi abrigo de tercipelo de seda hecho a medida en los eventos especiales, ya luciré las pieles en una cena de esas que no se olvidan, preludio de otras cosas mejores.
No estoy más guapa así, imposible, pensad en la ropa de Mina en el Drácula que dirigió Coppola, nuestra moda no le llega a la suela de los zapatos, ni una falda de terciopelo áspero que no llega a los tobillos, ni una mini morada de plástico que se quiere piel con cadenas, que es lo que hoy se tiene por gótico puro, no os engañéis, y ahora pensad en lo que llevaba Gary Oldman, un instante nada más, y volved a pensar en lo que lleva, en general, la sección masculina entre los góticos de verdad, los de la vieja escuela, ridículo, ¿verdad?, pero estoy mucho más cómoda, mucho más a gusto. En las tiendas normales no te timan, no te cobran el terciopelo de pega como si fuera bueno, ni los collares de perro como si llevasen azabache de verdad, ni te miran de arriba abajo cuando entras (en las muy caras sí, pero qué le vamos a hacer) a ver cómo de gótica eres de verdad.
No, no me costó abandonar el negro, y dentro, muy dentro de mí, sigo siendo tan gótica como cuando tenía quince años, recitaba el cuervo de Poe de memoria y me pintaba la cara con polvo de arroz para estar más pálida, soñando con ser una con la noche, en mi mp3 hay la misma música, en mis armarios, los mismos libros, los mismos autores de entonces.
Además, con cosas como las fotos que os he dejado más arriba, guiño y sonrisa a toda una estética que se nos va, tampoco es una renuncia completa, ¿no?

Elven aestethics (o, por favor, por favor, más rol en vivo para poder comprar estas cosas)






Antiseptic Fashion
WWW.ANTISEPTICFASHION.COM

What You See Might Not Be Real





This bodacious creation was birthed from the brain of sculptor Chen Wenling. His works include nothing less than weird, wild, and wicked! This particular sculpture is called “What You See Might Not Be Real” which includes a giant farting golden bull (the world economy) and the money devil, and is part of a new exhibition at Joy Art Gallery called “Emergency Escape.” Generally his exhibitions include a bunch of characters that sit inside a single theme (like pigs, or monotone Red people), so this is a fabulous departure of style and a crashing crank to subject matter. Discover for yourself the hugeness of this farting bull, and discover the celebrity devil he’s destroying.

http://worldfamousdesignjunkies.com/illustration/the-big-golden-farting-bull/