martes, 7 de diciembre de 2010

Mi cerebro: oceános de puertas


Mi cerebro pulsa como un corazón, se abre como pulmones, se ajusta como pupila de gato, al aire, a la noche, a la luz en la piedra antigua, y a la que está quieta en su mirada, mi cerebro es más yo que yo, es todas las vidas, y todo el aire, y todos los sueños.
¿Por qué vivir la vida si podemos soñarla?

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